Saltar al contenido

Ramos de calas preservadas

Se trata de una flor esbelta, elegante, y puede formar un ramo en solitario de calas cuando se trata de flores naturales, pero en el caso de las preservadas os recomendamos ramos dónde vayan acompañadas de ramaje o flor de menos tamaño, para que el resultado sea precioso.

Las calas preservadas son una flor natural procedente de la planta Zantedeschia aethiopica, conocida comúnmente como cala, lirio de agua, cartucho, flor de pato o flor del jarro, es una planta perenne herbácea de origen sudafricano, de la familia de las aráceas, la más robusta y ampliamente naturalizada del género Zantedeschia.

Es una planta de ambiente húmedo y fresco, por lo que en el proceso de preservación, es importantísimo trabajar con una flor conservada por un proveedor de calidad, y su aspecto te dejará boquiabierto de la perfección y naturalidad de esta flor. Aunque en la realidad, es una flor, de tamaño bastante grande, las flores de calas preservadas son pequeñas sobre unos 10cm de largo y se montan a posteriori sobre un tallo para poderlas montar en ramo, o centro de flor.

Las calas se consideran las flores de la pureza y la compasión y representan la belleza, aunque también se considera que da suerte. En cuanto a su historia, las calas datan de la época griega y romana, en las que se asociaban con las fiestas y el disfrute, por la semejanza de su forma con una copa para beber.

En sí, el nombre de cala proviene del término griego “kalos” que significa bello, de ahí que en el lenguaje de las flores la cala es un símbolo que vincula aspectos como la sutileza y elegancia, representa belleza y estabilidad,… así como para vincular determinados sentimientos, señales o intenciones, especialmente entre amantes que expresaban así sus emociones, con algunas especies florales.

Si tu flor favorita es la cala, te animamos a disfrutarla comprando un ramo de flores de calas preservadas y asegurándote que las conservarás en perfecto estado durante muchísimos años, simplemente manteniéndola lejos de la luz directa del sol y no mojándolas.

Cookies